Divago
Divago en la difusa llovizna que cae sobre la ciudad, a través de la espesa bruma que cubre los resquicios de un tiempo que amonira el paso para avanzar rápidamente al compás de la vida que transcurre monótona y serena, que abre sus fauces para devorar todo lo que a su paso se cruza.
Observo el devenir de la marcha de la multitud a mi alrededor, rostros ausentes y miradas vacías, personas que cruzan la oscuridad de la luz que se proyecta, que avanzan cegadas por las sombras de un mar de emociones y pensamientos.
Tan sólo divago…Divago
y me proyecto…

Brutal.
Hacía tiempo que no me pasaba por aquí, y he de decirte que sigues “divagando” maravillosamente!
Si´gue así!